Te asomas a una ventana... tus ojos se adaptan despacio al cambio de intensidad... ante ti un paraje va dibujándose, poco a poco... conforme tus ojos se van acostumbrando, empiezas a vislumbrar los árboles a lo lejos... delante de ellos una extensa llanura se mece al ritmo del viento... tus ojos empiezan a apreciar los colores, las texturas, la obra perfecta... en la llanura miles de flores recrean toda la tonalidad cromática... los árboles eran ciruelos, ahora descubres que están en flor, y sus pétalos caen como copos de nieve... al fondo, el sol comienza a desaparecer, ocultándose tras los picos aún nevados... el momento es irrepetible, un momento con tanta belleza que tu memoria será incapaz de recordar para siempre... coges tu cámara, prodigio de la memoria visual, y guardas ese instante para siempre...

martes, 5 de febrero de 2013

Impasible



Los días que el mar se enfada con la costa,
ciertas zonas son vetadas por razones lógicas.
Si bien, siempre hay alguien, 
que salta la frontera e invade los terrenos otrora seguros.

Ese simple gesto parece alentar a los que hasta entonces se habían mantenido cautos,
a rebasar lo fiable, a acariciar lo prohibido; 
como si por ser varios los imprudentes, 
la posible desgracia perdiera fuerza.

Miran directamente a una fuerza que los sobrepasa,
a una fuerza con la que no pueden medirse; 
una fuerza que llegado el momento, 
no dará segundas oportunidades.


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