En lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad...
La pareja mira la rompiente,
pareciendo recordar las ya incontables tempestades por las que juntos han navegado.
Momentos que luchan por recordar entremezclados con los que han precisado del olvido.
Pero asidos del brazo, sabiendo que juntos pueden más que en solitario,
miran de tú a tú los avatares de una vida que aún no ha terminado,
que seguirá poniendo a prueba su amor, el que se juraron ya hace años...
y amarte y respetarte, todos los días de mi vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario