Te asomas a una ventana... tus ojos se adaptan despacio al cambio de intensidad... ante ti un paraje va dibujándose, poco a poco... conforme tus ojos se van acostumbrando, empiezas a vislumbrar los árboles a lo lejos... delante de ellos una extensa llanura se mece al ritmo del viento... tus ojos empiezan a apreciar los colores, las texturas, la obra perfecta... en la llanura miles de flores recrean toda la tonalidad cromática... los árboles eran ciruelos, ahora descubres que están en flor, y sus pétalos caen como copos de nieve... al fondo, el sol comienza a desaparecer, ocultándose tras los picos aún nevados... el momento es irrepetible, un momento con tanta belleza que tu memoria será incapaz de recordar para siempre... coges tu cámara, prodigio de la memoria visual, y guardas ese instante para siempre...

lunes, 14 de enero de 2013

Mejor en compañía


La fotografía es una afición que a uno permite encontrarse consigo y con la belleza, paladear dulcemente los matices, los encuadres... en una relación especial, de uno a uno. 
Pero una de las grandezas de este modo de "mirar" la vida, estriba precisamente en compartir esos momentos con otra persona, comentando, asombrándose, sintiendo, disfrutando... de un espectáculo único, del que nos encargamos de robar al tiempo, al olvido. 

Uno de esos momentos mágicos, de esas relaciones y conversaciones, es del que disfrutan los protagonistas de esta historia. 


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