Te asomas a una ventana... tus ojos se adaptan despacio al cambio de intensidad... ante ti un paraje va dibujándose, poco a poco... conforme tus ojos se van acostumbrando, empiezas a vislumbrar los árboles a lo lejos... delante de ellos una extensa llanura se mece al ritmo del viento... tus ojos empiezan a apreciar los colores, las texturas, la obra perfecta... en la llanura miles de flores recrean toda la tonalidad cromática... los árboles eran ciruelos, ahora descubres que están en flor, y sus pétalos caen como copos de nieve... al fondo, el sol comienza a desaparecer, ocultándose tras los picos aún nevados... el momento es irrepetible, un momento con tanta belleza que tu memoria será incapaz de recordar para siempre... coges tu cámara, prodigio de la memoria visual, y guardas ese instante para siempre...

sábado, 19 de enero de 2013

Al borde de la orilla


Momentos de reflexión, de toma de decisiones. 
Para ello buscamos nuestro espacio lejos del ruido, cerca de la música natural. 
Como si el entrar en sintonía con la naturaleza favoreciera la razón. 
El pensante deambula por la orilla como si un funambulista fuera, 
sopesando si se queda en la segura arena seca 
si se arriesga dando un gran salto hacia el agua, mojando su vida por entera.


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